Nuevo Laredo, Tamaulipas. — Con una ceremonia que marcó el inicio de una nueva era industrial, este jueves se colocó la primera piedra de la planta de la Cooperativa Pascual en Nuevo Laredo, un proyecto que inyectará $600 millones de pesos a la economía local y creará 300 empleos directos (y 1,000 indirectos), consolidando a la ciudad como el hub industrial y exportador del norte de México.
Una alianza público-privada con visión de futuro
En el evento, la presidenta municipal Carmen Lilia Canturosas Villarreal destacó cómo la ubicación fronteriza de Nuevo Laredo —”puerta al mercado más grande del mundo“— fue clave para atraer esta inversión:
“Modernizamos vialidades, ampliamos servicios y mejoramos la infraestructura no por obra, sino porque sabemos que son los cimientos para generar empleos dignos y oportunidades reales”.
Acompañada por Ninfa Cantú Deándar, secretaria de Economía estatal, y Patricia Izarrarás Aviña, presidenta de la cooperativa, la alcaldesa reconoció el apoyo del gobernador Américo Villarreal en posicionar a Tamaulipas como destino prioritario para inversiones.
Por qué Pascual eligió Nuevo Laredo
Izarrarás Aviña explicó que la decisión respondió a tres ventajas estratégicas:
1️⃣ Conectividad logística: Acceso rápido a mercados de EUA y norte de México
2️⃣ Apoyo gubernamental: Agilidad en permisos y acompañamiento municipal
3️⃣ Talento local: Mano de obra calificada en la región
“Esta planta será nuestra plataforma para optimizar distribución y crecer en mercados internacionales. No es casualidad: elegimos la puerta de exportación más importante de México”, afirmó.
Detalles del proyecto
- Superficie: Nave industrial de 12,000 m² (primera etapa)
- Capacidad: Producción inicial de 5 millones de unidades/mes
- Enfoque: Bebidas para mercado nacional y exportación a EUA
El acto contó con la presencia del cónsul mexicano en Laredo, Texas, diputados federales y locales, y el legislador texano Richard Raymond, reflejando el impacto binacional del proyecto.
